Saturday, October 28, 2006

Claudio Narea: "El largo camino al exito"

Una gran mayoría de los artistas en la actualidad intentan editar nuevas producciones con el menor tiempo que sea posible entre uno y otro disco, esto por el estado actual del mercado musical que incide en el miedo de desaparecer del mapa al menor descuido. Claudio Narea hizo totalmente lo contrario: a 6 años de editar un disco debut homónimo que a penas se escucho, y luego a 3 años de dejar por segunda vez a Los Prisioneros, el álbum lentamente tomo forma. Primero, busco músicos para llevarlo a cabo: intento con Los Bunkers, sus hijos y Alejandro Gómez (Alamedas), produjo varios discos en conjunto con el ex director de radio Rock & Pop, Marcelo Aldunate, y cuando entró al fin a los músicos que lo acompañarían en su ya muy decidida carrera solista, los bautizó como Los Indicados. Luego busco sello, estuvo en las filas de Universal, La Oreja (donde alcanzó a editar el single “Rico el país”), y finalmente se quedo con Sony/Bmg quienes editaron hace unas semanas la aplazada placa: El largo camino al éxito, un buen titulo que podría resumir tanto toda la carrera de Narea como los acontecimientos que le dieron vida al álbum.

Como era de esperar, es un disco energético, de esos que pueden servir como un cómodo acompañamiento en una fiesta o escuchar en la radio del auto un día soleado. Sus letras son directas, como siempre han sido las suyas, simples pero entretenidas a la vez, como lo fueron sus composiciones en Profetas y Frenéticos (1991-1997) o en su debut solista. Divertidos juegos de palabras como en “Doralisa”, pero también hay dardos como antaño que se reparten en todos los tracks del álbum. Desde los singles “Rico el país” y “Baile mental” hacia una critica generalizada y otras con un objetivo directo (“Bórralo”, la aclarada canción para Jorge González, “Si calienta el sol” hacia el otro punto, Miguel Tapia, “Radio desinterés” hacia las radios que programan lo que los sellos pagan o “Mario” hacia todos esos contadores y/o managers que lo estafaron alguna vez) todo con sus palabras, sin metáforas de por medio.

Ahora, lo que influyo en el disco en cuanto a la musicalizacion del disco puede tener simplemente un nombre: The Clash. Si, porque si antes sus trabajos rozaban con todo el rock’n’roll clásico de ídolos como Gene Vincent, Buddy Holly o The Kinks, ahora se traslada hacia las bandas que influyeron en su juventud a fines de los ’70.

Hay casos como “Radio desinterés” cuyo riff esta muy cerca de los primeros años de la banda de Joe Strummer o mas directo aun con “Simplón” que sigue la línea musical de “Lost In The Supermarket”, ese clasico de London Calling. Por otro lado, los hi-hat de “Baile mental” recuerdan al periodo mas dance de los Clash de Sandinista!. Estado todo aquí, aun asi la mezcla es tan reconfortante como cualquier riff de The Strokes o Franz Ferdinand.

A medio camino quedan textos como los de “Estrella idiota” que suena tan inútil como cuando su ex compañero González quiso escribir sobre el muro invisible que divide Mexico y EE.UU. Un punto a favor es el buen sonido logrado en el disco, algo que es muy difícil de encontrar en estos días con individuos que no saben hasta donde llegar con tanto filtro ProToolsiano que con tanto hiper perfeccionismo terminan por convertir inconscientemente el sonido de un bajo en una replica de un sintetizador setentero.

En resumen, es una buena placa, quizás menos sorprendente que sus anteriores trabajos pero su resultado satisface y puede ser una buena inversión para todos aquellos que gustan del rock criollo (casualmente, el disco se asemeja bastante al debut de Alamedas, ¿influencia?) como para aquellos viudos ochenteros de Los Prisioneros que desencantados con sus producciones versión 2.0 pueden encontrar un respiro aquí. Un agradable (y muy radial) resultado de un músico del cual tendremos que esperar unos cuantos años más para volver a encontrar algo nuevo, pero al escuchar el disco queda una duda: ¿quedaran objetivos donde apuntar en una próxima vez? Al final siempre encontraremos algo en un nuevo disco de u tipo que si bien dudo mucho que avance musicalmente hacia una experimentación pero que siempre estará preocupado del buen sonido de un inteligente riff de guitarra.

Claudio Narea: "El largo camino al éxito" (Sony/Bmg Music), 2006
1. El largo camino al éxito 2. Rico el país 3. Mario 4. Baile mental 5. Doralisa 6. Bórralo 7. Radio desinterés 8. Simplón 9. Estrella idiota 10. Si calienta el sol 11. Cuando todo esta al revés.


1 comment:

Urbano said...

ehhhhh
buen comentario para un disco que
derrocha energia a borbotones. Pero me quedaron dando vuelta algunos de tus comentarios como(solo uno de ellos): el muro invisible del que habla Jorge González en "El Muro" del disco Manzana, es decir <¿MURO INVISIBLE?> ese "muro"(ya que no es propiamente de concreto sino de rejas, pero pronto lo será) si existe en la frontera de México con EE.UU y es uno de los conflictos mas serios que se le discute al país norteamericano, sobre todo a sus senadores que aprueban estas medidas extremas e inhumanas. Bueno eso no mas, ahi te dejo unas cuantas noticias acerca de este conflicto.

http://www.elmundo.es/elmundo/2006/05/17/internacional/1147894654.html

http://abclocal.go.com/ktrk/story?section=business&id=3738791

jajajaja ya no importa si no sabias pero te posteo para que sepas, ¿seguimos siendo amigos? jajajajajja yo si y yo sé que tu también. Te cuidas mucho, saludos a todos, chau!. A

Alan Lanyon Camus.